De cuando la pedagogía no es posible y los pronombres se hacen infinitos
Mis horas de sueño te las regalé a ti y no has sabido qué hacer con ellas. Es curioso que cuestiones mis sentimientos sobre si no son sentimientos cuando son. Son y serán. Originales puros e inéditos. Inédito fuiste tú y lo que hicimos durante unos meses pero en ese tú hay un tú que ha destrozado cualquier pronombre de cada uno de todos los idiomas. Estás proyectando mazo y no te enteras ni de la mitad. Pero oye, yo aquí, con mi chakra corazón en pleno rendimiento como río que emerge de la montaña de la cascada donde nacen las hadas Dios yo. Tengo los párpados cansados de intentar entenderte pero igual lo que tengo que entender es que esto ya pasó. El metalenguaje dentro del metalenguaje dentro del sentimiento de la no comprensión despierta y termina con un adiós