Te guardé en un cajón por miedo a perderte, pero de lo que no me di cuenta es de que dejándote ahí nunca voy a poder superar mi adicción. Tengo que cogerte, cuidadosamente con mis manos, dirigirme hacia la ventana y ... soltarte. Y lo he hecho ya un par de veces. Pero siempre dejo el cajón abierto por si vuelves. Aún sabiendo que yo no te puedo cuidar. D,